Boyhood: El paseante

La sensación de incompletitud a la que nos tiene habituados Richard Linklater no podía faltar en su última película
Un retrato de realidad con final interrumpido cuya trama se extiende más allá de la proyección.
El fragmento de la biografía de un paseante que deambula por su primera juventud como si le fuera ajena.
Mason parece interactuar con lo que le rodea desde una burbuja de indiferencia que abandona de manera puntual para opinar sobre lo que le desagrada el estado de las cosas.
La encarnación del desencanto de una generación que transita a través de los cambios sociales con una apatía casi insolente.
Inevitables conflictos generacionales surgirán con los que traten de corregir la perspectiva de Mason. El clásico desencuentro entre adolescente y adulto será el reflejo de la falta de flexibilidad de una sociedad anclada en antiguos hábitos que se niega a adaptarse a un futuro cada día más incierto.

Sol en Piscis, Marte en Acuario, Luna en Tauro 

Mason evoluciona a un ritmo bastante más lento que los protagonistas de  la mayoría de largometrajes de los circuitos comerciales. Algo coherente  con la lógica realista y contemplativa de Richard Linklater.boyhood
A nivel astrológico, por otro lado, seguramente hallaríamos tres elementos destacados en la carta astral del personaje:

-Sol en Piscis
-Marte en Acuario
-Luna en Tauro

Entendemos el Sol (el “signo” conocido popularmente) como nuestro yo consciente, nuestra esencia. En Marte encontramos la voluntad personal, el modo en que defendemos lo que nos pertenece y la vía de expresión de nuestra  autoafirmación. La Luna simboliza nuestro yo emocional, el niño interior y el modo en que protegemos o queremos ser protegidos.
Durante su infancia Mason se muestra bastante conectado con su signo solar y fluye en el entorno con asombrosa adaptabilidad encarnando al observador  que se amolda a  lo que le rodea casi ajeno a su voluntad.
A pesar de las molestias causadas por los cambios de hogar (algo especialmente desagradable para una Luna en Tauro) parece adecuarse con docilidad a la mayoría de situaciones. Especialmente sorprendente es el estoicismo de Mason cuando el novio de la madre decide llevarlo a la peluquería para que rapen su larga melena.
Hay en su actitud una indiferencia a medio camino entre el humilde conformismo del que asume no tener decisión sobre su vida y una arrogante condescendencia hacia los demás que le lleva a desistir antes de tratar de convencerles de nada.
La actitud de aceptación del entorno que tiene a lo largo de la primera infancia puede ser interpretada como uno de los principales rasgos del Sol en Piscis; La disolución del yo consciente tras haber comprendido que las cosas no dependen demasiado de uno mismo, después de todo.
Esta aceptación del entorno se convertirá en un pasotismo en la adolescencia que provocará varios enfrentamientos con los demás. Sobre todo con las figuras de autoridad que tratarán de reprenderle haciéndole ver que no sigue el camino correcto.
Particularmente interesante es la conversación que mantiene con uno de sus profesores en el laboratorio de revelado, quien le habla acerca de su talento en la fotografía pero le reprocha su falta de disciplina advirtiéndole que sin disciplina no se llega a ninguna parte.boyhoodstill
La estructura y las normas de Saturno (planeta regente de Capricornio) entrarán en colisión con la voluntad disolutiva de Neptuno ( planeta regente de Piscis) en más de una ocasión. Mason responderá ante esto con una actitud más rebelde que en la infancia. Lo oiremos opinar con más facilidad que de niño y veremos entonces que su manera de reafirmarse dista bastante de la actitud humilde que tenía. Su Marte en Acuario estará en plena acción cuando defienda irreverentes opiniones como la de no tener Facebook. Habrá aprendido a construir una coraza racional y desapegada para ocultar la actitud más emocional y vulnerable que podía tener en su infancia.

La evolución
La capacidad crítica del Mason adolescente sirve más bien de poco. La pasividad que anula su voluntad ,al estilo de iconos como Kurt Cobain, ahoga entre quejas la posibilidad de cambiar nada.
La indolencia de la mala expresión de su Sol en Piscis debería ser pulida por la predisposición que expresaría un Sol en Virgo bien manifestado. El idealismo teórico y universal de su Marte en Acuario debería aprender de la egoica embestida que expresaría un Marte en Leo. Y su Luna en Tauro debería adoptar la capacidad de transformación de su opuesta (Luna en Escorpio).
Solamente integrando el otro extremo de la polaridad habría conseguido una evolución en la que por el momento no parece estar demasiado interesado.
Mucho tendrá que aprender nuestro contemplativo paseante. Casi tanto como lo que deberá enseñar. Especialmente a aquellos obsesos del control que, arraigados a sistemas de creencias obsoletos, no han entendido que hay muchas cosas que escapan a nuestra voluntad.

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