Call me by your name

Call me by your name: Tú y Yo

Si algo hay que atribuir a James Ivory es la maestría para explorar las profundidades emocionales con elegante sobriedad. No hay más que recordar al personaje interpretado por Anthony Hopkins en Lo que queda del día.
En esta ocasión, el autor adapta la novela homónima de André Aciman y construye la base narrativa de la película dirigida por Luca Guadagnino.

Nos trasladamos a la Italia del 83 para ser testigos de los despertares de Elio. Un joven de 17 años irremediablemente atraído por el estudiante norteamericano que llegará a su hogar. Oliver, once años mayor que el chico, se instalará durante varias semanas en  la casa de la familia como alumno del padre de Elio.

Call me by your name es sobria, sutil y profunda. Los artificios no son necesarios para que brote entre los dos protagonistas una química poco vista en la gran pantalla más reciente.

La belleza, la calma y la nostalgia se entremezclan ante una cámara invisible que nos eleva a testigos privilegiados de lo íntimo.

La crudeza del paso del tiempo narrada con una delicadeza plástica. La nostalgia inunda el recuerdo tras la proyección. Pues, el tiempo pasa, muy rápido pasa, si.

Llámame por tu nombre, porque tú me completas, porque puede que algún día tú estés donde yo, porque puede que yo me haya encontrado donde tú, en ese lugar en el que todos hemos estado, el del primer amor. Ahí radica en gran parte la fortaleza del filme.

Marte, Venus y las fuerzas que dan forma al mundo (spoilers modo on)

Una vez más los arquetipos astrológicos campan a sus anchas a lo largo de la película.
Se exhibe en ella el pulso que rige todo principio energético. La pugna entre dos fuerzas, entre dos naturalezas: Yin y Yang,  Marte y Venus, Aries y Libra, yo y tú.
El ariano Oliver (obvios los rasgos del signo en el temperamento del personaje) en su nueva aventura, se lanza a la conquista del joven Elio,  que vive con sus padres rodeado de escultura, arte grecolatino y de las bondades venusinas propias de Libra.
Elio encarna aquí a Libra. Es cuestión de tiempo que surja la pasión entre opuestos.
Entendemos a Aries (Marte) como el impulso de autoafirmación, EL SER, sin más.
Libra (Venus) en cambio ES ante la presencia del otro. El Venus que rige Libra, parte de la existencia del Tú.

La estrella de David en la película es un elemento importante a la hora de ejemplificar esta diferencia entre Aries y Libra. Oliver luce sin pudor alguno la estrella colgada de su cuello. Elio, también de origen judío, no luce el símbolo al principio de la película. Es “un judío discreto” (en palabras de su madre), hasta que deja de serlo, por influencia de Oliver.
La atracción imposible entre los opuestos quedará dibujada con la estrella de David como símbolo de ambos, una estrella que representa en sí misma el fuego y el agua, el principio masculino y el femenino.

Elio y Oliver iniciarán así un tira y afloja propio del pulso del cortejo. Cuando el ariano se muestre flexible, el libriano  se volverá intransigente.
Entraremos así en un juego de polaridades que nos llevará a descubrir que dentro de Venus hay  Marte, como dentro Marte hay también Venus.
Cuando uno defiende su lugar en el mundo con fuerza (Aries), el entorno tiende a ceder el espacio (Libra), del mismo modo cuando nos mostramos complacientes en exceso, el entorno tiende a adoptar un carácter más directo, hiriente en ocasiones. El impulso de Aries mal integrado, puede hablar de tiranía, como el impulso de Libra mal integrado puede traer consigo sumisión. Mucho aprenderá de ello Elio contemplando las llamas de la chimenea, Echando de menos el fuego que ya no está afuera, el mismo que aprenderá a encontrar dentro de sí mismo.
La relación de Elio y Oliver muestra la polaridad entre estas dos fuerzas de naturaleza opuestas. Dos fuerzas antagónicas que son, al fin y al cabo,  las que dan forma al mundo.

Six feet under: Aceptar la muerte, narrar la vida.

Six feet under es ,ante todo, un relato sobre la vida y la muerte. Un trayecto que parte del apego, avanza por el duelo y concluye en la liberación.
No es extraño que en la carta natal de Allan Ball, creador de la serie, encontremos un Sol en Tauro en oposición a una Luna en Escorpio (fuera de orbe para los que crean en las orbes milimetradas).
¿Quién mejor para hablar de posesión y pérdida que alguien con un aspecto semejante en su tema natal?
sfu_tree_02Presento un estudio de la serie a través del análisis de sus personajes principales.
Algunos os preguntaréis; ¿Porqué hacer algo así con una serie cuya última temporada se emitió hace más de nueve años? Sencillamente porque es el audiovisual contemporáneo con un trabajo más elaborado de personalidades de cuantos he visto, y porque para mí sigue siendo lo mejor que se ha producido.
Empezaré la publicación con el análisis de Brenda Chenowith para continuar con el de Nate Fisher, David, Ruth y Claire,  hasta completar las fichas de los cinco personajes con un arco de evolución más significativo.

Brenda Chenowith; El ave Fénix

We live, we die, ultimately nothing means anything

Brenda es uno de los personajes más enigmáticos y de mayor complejidad psicológica.
Como espectadores nos obliga a oscilar entre los extremos de las bajas pasiones sin dejarnos indiferentes.
Su voluntad autodestructiva despierta fascinación pero también rechazo. Su fuerza arrolladora esconde una evidente fragilidad que nos acerca a su humanidad solo a veces.rachel-griffiths-GC
Dañada tiempo atrás, se enfrenta a la vida con un escepticismo que le impide disfrutar realmente de prácticamente nada. Parece más interesada en destruir lo que la acercaría a vislumbrar la felicidad que en conservarlo.
Carece de la humildad necesaria como para asumir que hay algo dentro suyo que debería ser modificado, y de la docilidad mínima para dejarse ayudar. Por si fuera poco, posee la inteligencia suficiente como para ser consciente de todo y enmascara la frustración con una despótica autosuficiencia que la ayudará a rellenar con conflicto el vacío existencial producido por el nihilismo y el desencanto.
Sabe que solamente permitiéndose ser vulnerable puede ser amada y sabe también lo difícil que le resulta llegar a serlo.
Cuando el conflicto destruya todo lo que quiere, encontrará cobijo en Billy, el único al que puede controlar a  voluntad sin temer ser vulnerable.

Sol en Acuario, Luna en Escorpio

En cuanto a su perfil astrológico, nos encontramos ante un ejemplo de relación en cuadratura.
En Astrología consideramos que la cuadratura es un aspecto tenso entre unas fuerzas, que aunque parecidas en parte, son difíciles de integrar.
Podríamos encontrar en la supuesta carta de natal de Brenda Chenowith una guerra abierta entre un Sol en Acuario y una Luna en Escorpio dispuestos a perecer para defender lo propio.
everyone-leaves-1024Su Sol en Acuario vería peligrar la integridad de su libertad ante  la amenaza de su Luna en Escorpio, interesada en establecer una profunda conexión emocional con el otro.
Acuario como signo solar encontraría en las infidelidades reiteradas el modo de defender su libertad frente a una Luna que se volvería cada vez más recelosa, desconfiada y vengativa.
Hallaríamos pues una lucha entre Acuario y Escorpio tan difícil de contener en un solo individuo que encontraría en el comportamiento autodestructivo la única vía de expresión.
Destruir y renacer ,al más puro estilo del Ave Fénix,  como patrón de conducta crónico.

La evolución

Presenciamos en ella cambios significativos a lo largo de las cinco temporadas, aunque no los suficientes como para apartarnos de la esencia trágica del personaje (sobre todo si no consideramos su aparición en el epílogo de cierre,  donde la vemos acompañada en la boda Claire).
Durante la serie, Brenda es demasiado víctima de sí misma como para poder establecer un vínculo saludable con alguien, pero en los episodios finales ,y sobre todo después del desenlace en el hospital, asistiremos a una serie de visiones en las que intervendrán Nate y Billy que nos harán intuir el inicio de un cambio.
No habremos sido testigos de su evolución total ,propia de los finales felices, pero habremos presenciado el inicio del cambio que, como en la vida misma, parte de  la toma de conciencia.

Nate Fisher; El preferido

You only get one life.
There’s no God, no rules, except for those you accept 
or create for yourself. 
Then once it’s over… it’s over.  Dreamless sleep forever and ever. 
So why not be happy while you’re here?

El hijo mayor de los Fisher es un buscador que parece haber estado más comprometido con causas universales que con relaciones íntimas.
Sus fuertes convicciones éticas y su idealismo obstaculizan a menudo la visión pragmática necesaria para desenvolverse en el día a día.
No tuvo reparos en marcharse de casa cuando tocaba, obviando que el negocio familiar lo pudiera necesitar. Algo que su padre pareció admirar en secreto, al fin y al cabo fue fiel a sus principios.
Posee la seguridad en sí mismo propia del hijo preferido pero ha carecido ,hasta la fecha, de la constancia necesaria para concretar sus metas. Se acerca por ello a los cuarenta dando tumbos a la búsqueda del camino adecuado.
De vuelta a casa, el hijo pródigo, se verá obligado a a nate-fisher-1024hacerse corresponsable de un negocio que no le satisface y deberá hacer frente a los múltiples reproches que recibirá de su familia, sobre todo de sus hermanos, por su tiempo de ausencia.
Hay una autosuficiencia en Nate que podría ser tildada de egoísmo y cierta condescendencia ocasional próxima al paternalismo. Sobre todo tras irrumpir en la familia bajo el rol del mentor que vela con sensatez por el bien de los individuos de un núcleo familiar del que ha estado ausente.
De unos individuos a los que trata ingenuamente de abrir los ojos para que sean fieles a sí mismos.
Parece identificarse en cierto modo con el arquetipo del salvador. Un papel que encarnará también en su idilio con Brenda Chenowith, en cuya complejidad psicológica encontrará el refugio ideal para dar rienda suelta a sus fantasías como redentor.

Sol en Libra, Luna en Piscis, Ascendente Leo

Nate obtendría de su Sol en Libra las aptitudes necesarias para lidiar en sus interacciones con el otro. Estaríamos ante una capacidad perfeccionada a lo largo de la serie. En especial en su relación con Brenda, donde se comporta, en la mayoría de ocasiones, como el miembro de la pareja que vela por construir una relación armónica y equilibrada.nate and padre
Encontrará en el carácter conflictivo de ella el mejor alimento para una Luna en Piscis que ansia encontrar alguien a quien sanar. La manifiesta voluntad autodestructiva de Brenda será la compañera ideal para una Luna  con una sutil adicción al drama.El sanador interpretará también a la víctima y se convertirá en verdugo ocasional en un vínculo que parecerá destinado al conflicto.
Nate traicionará la confianza de sus parejas en tres ocasiones a lo largo de la trama. Tras cada una de las infidelidades se desencadenarán hechos significativos que parecerán orientados a enseñarle algo en relación al vínculo con los demás.
La naturaleza relacional de su Sol y la voluntad fusionadora de una Luna preocupada por el mundo lidiarán con la autosuficiencia de un ascendente Leo que estará secretamente necesitado de aprobación.

La evolución

Durante el trayecto Nate perderá parte de su idealismo y de su miedo al compromiso.
En el viaje hacia la madurez, tratará de aprender de la belleza de lo cultivado en el día a día para dejar atrás el interés por una inestable intensidad vacía de sentido.

Boyhood: El paseante

La sensación de incompletitud a la que nos tiene habituados Richard Linklater no podía faltar en su última película
Un retrato de realidad con final interrumpido cuya trama se extiende más allá de la proyección.
El fragmento de la biografía de un paseante que deambula por su primera juventud como si le fuera ajena.
Mason parece interactuar con lo que le rodea desde una burbuja de indiferencia que abandona de manera puntual para opinar sobre lo que le desagrada el estado de las cosas.
La encarnación del desencanto de una generación que transita a través de los cambios sociales con una apatía casi insolente.
Inevitables conflictos generacionales surgirán con los que traten de corregir la perspectiva de Mason. El clásico desencuentro entre adolescente y adulto será el reflejo de la falta de flexibilidad de una sociedad anclada en antiguos hábitos que se niega a adaptarse a un futuro cada día más incierto.

Sol en Piscis, Marte en Acuario, Luna en Tauro 

Mason evoluciona a un ritmo bastante más lento que los protagonistas de  la mayoría de largometrajes de los circuitos comerciales. Algo coherente  con la lógica realista y contemplativa de Richard Linklater.boyhood
A nivel astrológico, por otro lado, seguramente hallaríamos tres elementos destacados en la carta astral del personaje:

-Sol en Piscis
-Marte en Acuario
-Luna en Tauro

Entendemos el Sol (el “signo” conocido popularmente) como nuestro yo consciente, nuestra esencia. En Marte encontramos la voluntad personal, el modo en que defendemos lo que nos pertenece y la vía de expresión de nuestra  autoafirmación. La Luna simboliza nuestro yo emocional, el niño interior y el modo en que protegemos o queremos ser protegidos.
Durante su infancia Mason se muestra bastante conectado con su signo solar y fluye en el entorno con asombrosa adaptabilidad encarnando al observador  que se amolda a  lo que le rodea casi ajeno a su voluntad.
A pesar de las molestias causadas por los cambios de hogar (algo especialmente desagradable para una Luna en Tauro) parece adecuarse con docilidad a la mayoría de situaciones. Especialmente sorprendente es el estoicismo de Mason cuando el novio de la madre decide llevarlo a la peluquería para que rapen su larga melena.
Hay en su actitud una indiferencia a medio camino entre el humilde conformismo del que asume no tener decisión sobre su vida y una arrogante condescendencia hacia los demás que le lleva a desistir antes de tratar de convencerles de nada.
La actitud de aceptación del entorno que tiene a lo largo de la primera infancia puede ser interpretada como uno de los principales rasgos del Sol en Piscis; La disolución del yo consciente tras haber comprendido que las cosas no dependen demasiado de uno mismo, después de todo.
Esta aceptación del entorno se convertirá en un pasotismo en la adolescencia que provocará varios enfrentamientos con los demás. Sobre todo con las figuras de autoridad que tratarán de reprenderle haciéndole ver que no sigue el camino correcto.
Particularmente interesante es la conversación que mantiene con uno de sus profesores en el laboratorio de revelado, quien le habla acerca de su talento en la fotografía pero le reprocha su falta de disciplina advirtiéndole que sin disciplina no se llega a ninguna parte.boyhoodstill
La estructura y las normas de Saturno (planeta regente de Capricornio) entrarán en colisión con la voluntad disolutiva de Neptuno ( planeta regente de Piscis) en más de una ocasión. Mason responderá ante esto con una actitud más rebelde que en la infancia. Lo oiremos opinar con más facilidad que de niño y veremos entonces que su manera de reafirmarse dista bastante de la actitud humilde que tenía. Su Marte en Acuario estará en plena acción cuando defienda irreverentes opiniones como la de no tener Facebook. Habrá aprendido a construir una coraza racional y desapegada para ocultar la actitud más emocional y vulnerable que podía tener en su infancia.

La evolución
La capacidad crítica del Mason adolescente sirve más bien de poco. La pasividad que anula su voluntad ,al estilo de iconos como Kurt Cobain, ahoga entre quejas la posibilidad de cambiar nada.
La indolencia de la mala expresión de su Sol en Piscis debería ser pulida por la predisposición que expresaría un Sol en Virgo bien manifestado. El idealismo teórico y universal de su Marte en Acuario debería aprender de la egoica embestida que expresaría un Marte en Leo. Y su Luna en Tauro debería adoptar la capacidad de transformación de su opuesta (Luna en Escorpio).
Solamente integrando el otro extremo de la polaridad habría conseguido una evolución en la que por el momento no parece estar demasiado interesado.
Mucho tendrá que aprender nuestro contemplativo paseante. Casi tanto como lo que deberá enseñar. Especialmente a aquellos obsesos del control que, arraigados a sistemas de creencias obsoletos, no han entendido que hay muchas cosas que escapan a nuestra voluntad.

El sacrificio y el mito

¿Qué tienen en común Marilyn Monroe, Michael Jackson, Kurt Cobain, John Lennon, Jim Morrison o Amy Winehouse? (por citar algunos de las decenas de ejemplos a las que podríamos referirnos)
Los que estéis pensando la fama y la muerte prematura tenéis dos minipuntos para la saca. Los que estéis pensando un Neptuno fuerte en la carta o malos aspectos con Neptuno, tenéis el premio gordo.
Si nos pusiéramos a analizar cada una de las cartas individualmente, podríamos detectar en ellas la presencia de Neptuno de una u otra forma (ya sea por los malos aspectos del planeta en la carta de Marilyn Monroe o Jim Morrison, por los planetas en piscis de Kurt Cobain o de Michael Jackson, o por la importancia del mismo en la carta de John Lennon)
La magnitud de la fama de estos individuos solamente puede ser interpretada a través de las aguas de Poseidón. Una Luna en Leo, en casa diez y en trígono a Júpiter, puede dar mucha visibilidad pública a nivel internacional, es obvio. Pero las legiones de fans idealizadores, las masas que divinizan a la estrella, son terreno de Neptuno.michael_jackson_you_are_not_alone

Uno de los grandes cambios que está trayendo consigo el inicio de la era de acuario, en la cultura occidental, es la suplantación de los santos y las vírgenes (propias de la era de Piscis y del cristianismo) por ídolos de carne y hueso que se presentan ante nosotros como seres inalcanzables, ya que solamente podemos idealizar aquello que no podemos alcanzar.

De hecho, podríamos considerar que la idealización es un mecanismo de Neptuno para disolver las fronteras y crear la unión universal, puesto que es el único modo de amar lo desconocido.
La idealización de Jesucristo se produjo tras su muerte, cuando el ego se había fundido con el cosmos. Del mismo modo las canonizaciones se ponen en marcha tras las defunciones, nunca antes.
Pero las idealizaciones emitidas por las hordas de fans se dirigen a personajes vivitos y coleando, que deben saber manejar toda la energía que la idealización supone.
Deben aprender a gestionar esos océanos de fuerzas invisibles que impactan en sus vulnerables seres. Deben lidiar con los millares de ojos que se proyectan en ellos, que desean imitarlos, que desean fundirse con esas entidades a las que creen conocer.
Es evidente que un ser humano no puede aguantar todas esas proyecciones durante demasiado tiempo sin sufrir algún daño colateral.
Es por ello que ,en muchos casos, la única escapatoria es el sacrificio de la propia identidad. La entrega del alma a la humanidad.
Si la vida no finaliza en el momento en que nos desprendemos de nuestra alma, la única alternativa que se nos presenta es la de vagar como muertos vivientes hasta el fin de nuestros días. Lo que sin duda sucede en muchos casos. Véase el arquetipo de la vieja gloria tan magistralmente parodiado en ¿Qué fue de Baby Jane? , por ejemplo.
Algunos de vosotros os estaréis preguntando; ¿Qué pasa con Brad Pitt? ¿Y Madonna? ¿Tan fuertes son? ¿Tantas proyecciones pueden resistir?
La respuesta a estas preguntas se obtendría con un análisis individual de sus cartas, que posiblemente abordemos en detalle en otro texto. Pero como no quiero dejar la teoría en el aire, la resumo;
En el caso de Madonna y de Brad Pitt podemos estar ante futuros muertos vivientes que, en unos años, intenten recuperar su alma reviviendo el pasado. Algo que no sería de extrañar en el caso de Madonna, teniendo en cuenta sus últimas apariciones públicas…
O podemos hablar sino de casos que saben aprovechar las energías planetarias de sus cartas para contrarrestar lo negativo del efecto “neptunizante”. Intervendrían aquí la Luna (tan íntimamente ligada a la popularidad) , el Sol o Júpiter. Planetas que en buen aspecto son también generosos en términos de visibilidad pública.

La fama que otorga Neptuno puede traer consigo problemas con alcohol, barbitúricos o drogas en gep.txt-2neral, algo sabido en el caso de Brad Pitt. Al margen de eso podemos pensar también que se pueden manejar bien con unas cartas que se encuentran equilibradas en algún sentido. Unos Soles o Lunas fuertes (Madonna y sus planetas en Leo o Brad Pitt y su Sol en casa 1), o ayudas de planetas como Saturno (Stellium en capricornio de Brad Pitt)
Debemos tener en cuenta que el Sol, Júpiter o la Luna, por bien aspectados que estén, difícilmente podrán llegar hasta donde se extiende el océano. Una muestra de ello, es la idealización que se produce tras las muertes.
Solo cuando el ego entrega su alma a la inmensidad (proceso neptuniano por excelencia), podemos adentrarnos en lo divino.
Neptuno, por tanto, es el único planeta capaz de hacer pervivir la fama en la eternidad , pero exige el sacrificio de la propia individualidad a cambio. Y en la mayoría de los casos, solamente cuando ese sacrificio se produce de manera prematura se puede crear el mito.